martes 6 de noviembre de 2007

El nuevo rock uruguayo: una vuelta moderna a las raíces

Tambores, tamboriles, repiques y guitarras eléctricas. En épocas anteriores a la dictadura militar uruguaya, el rock todavía no estaba afianzado. Sólo se le daba importancia a las músicas folclóricas y clásicas. Luego de ese período, otras bandas comenzaron a surgir y sus influencias y sonidos fueron evolucionando desde una sociedad que no tenia una tradición rockera. Hoy, con el nuevo estallido musical, el candombe y la murga se fueron mezclando con las baterías, los bajos y las distorsiones de una generación que mantiene vigente a sus raíces.

Después del espacio que ocupó el gobierno militar en Uruguay, hasta mediados de los años '80, los grupos que estaban detrás de la escena, tomaron importancia e hicieron explotar las primeras manifestaciones de rock y de una movida artística que se volvió mediática por primera vez. El punk fue el estilo que impactó e impulsó lo que iba a venir después, en la callada sociedad uruguaya. La gente, acostumbrada a consumir la música de otros países como

Estados Unidos, Inglaterra o Argentina, empezó a escuchar a los conjuntos locales, que lograron gran popularidad en pocos años. Pero en los '90, todo ese movimiento se fue desmoronando por diversos factores. Por ejemplo, el suceso de bandas internacionales como Nirvana y Guns & Roses o el poco sustento económico que tenían las bandas que recién comenzaban a pisar fuerte, y solo las más importantes y populares pudieron mantenerse en actividad como "Trotsky Vengaran", "El Cuarteto de Nos" y "La Trampa". En ese entonces se dio un fuerte retroceso musical en Uruguay. Pero a partir del año 1997, aproximadamente, la situación cambió.

Una nueva generación de músicos surgía desde los festivales multitudinarios organizados por grandes empresas, como también de los concursos para bandas poco conocidas. De uno de ellos surgió el conjunto que, en cierta forma, fue el precursor de todo este nuevo movimiento musical que se gestaba: "La Vela Puerca". Estos jóvenes de la ciudad de Montevideo fueron uno de los primeros grupos modelo de la cultura que ahora es popular en todo el país y que caracteriza a la música uruguaya de los últimos tiempos en todo el mundo. Sus canciones fusionan el rock y el punk extranjeros con variantes de reggae y ska, pero con la particularidad de la murga y el candombe que son las máximas expresiones típicas del folclore local. Este último, es una adaptación de ritmos africanos producido con tambores traídos por esclavos en tiempos coloniales, desde el oeste de África. Así como la murga, diferente a cualquier otra del mundo, que lleva un ritmo más ligero y cercano al del candombe mismo.

Desde ese entonces, toda la juventud adoptó lo que hoy es un estilo propio con marca uruguaya y diferentes bandas nuevas comenzaron a sonar en las radios, festivales y hasta en el exterior. Entre las más importantes están: "No te va Gustar", "Once Tiros", "La Abuela Coca" y "Hereford". A pesar de algunas diferencias en las letras o las formas propias de cada uno, la orientación general y los ritmos que se proponen tienen el mismo fin.

El pensamiento y los gustos de la gente joven, y no tanto, se modificó paulatinamente. Hoy hacen lo que les gusta: "rockear", pero tienen presentes sus raíces, su música y su folclore, y eso es lo que hace particular a las nuevas generaciones uruguayas, que se identifican a través de la música.

El animal humano